Mueca moviliza, convence, motiva. El público del Festival Internacional de Arte en la Calle de Puerto de la Cruz regresó a las calles de la ciudad turística del norte de Tenerife este viernes para encontrarse con una propuesta que cada año cambia de contenidos pero que se mantiene fiel a su propósito: entregar al público una oportunidad extraordinaria para disfrutar de las mejores propuestas escénicas de trabajo artístico de calle.

El público y el festival se abrazaron este viernes en las calles de Puerto de la Cruz, con el calor que conmueve a los amigos antiguos que esperan un año para volver a verse en una cita ineludible y ansiada. El abrazo colectivo duró largas horas y se extendió a lo largo de varios centenares de metros en distintos puntos de la ciudad convertida en escenario.

Una de las imágenes de ese abrazo fue la serpiente de ciudadanos y visitantes que, en la calle Agustín de Bethencourt, hacían cola en la taquilla, compitiendo de manera presencial con quienes habían optado por alcanzar su acceso a los espacios con aforo limitado a través de un ticket conseguido en Internet. Los cuentos de Félix Albo, Pepe Maestro y Cristina Verbena formaban parte de este bloque junto a la propuesta de los franceses de Ilotopie, por desarrollarse en espacios escénicos acotados.

El clown chileno Tuga se instaló sobre un paso de peatones en el Espacio Caixabank-Avenida de Venezuela a las cinco de la tarde y, a partir de ahí, corrió por la ciudad la alegría general, con matices y sabores distintos que van desde la honda huella dejada por Fous de Bassin, el montaje de Ilotopie en el Espacio Aqualia-Lago Martiánez, con su metáfora quimérica sobre la sociedad actual en un espectáculo de agua y fuego, hasta la conexión más íntima con la naturaleza que encierra el espectáculo Silvestre, construido por la colombiana Carolina Ramírez y danzado con meticulosos pasos en el aire entre las palmeras de la plaza de la Iglesia.

Para los amantes de emociones fuertes y rotundas, unos metros más allá, en el Espacio Plaza de Europa, el pulso ancestral del tambor del grupo catalán Brincadeira interpretó su espectáculo Evolution, en el que dan un paso más allá de su concepto fundador –la percusión afrobrasileña– para desarrollar una coreografía resonante, en la que hasta la mirada de los intérpretes adquiere un valor significativo.

Siempre fieles a su cita con Mueca, Abubukaka presentó en el Espacio Binter-Muelle Yupiyei, un espectáculo circense poliédrico en el que el grupo canario dio rienda suelta a la fantasía, salpicada de “transparencia, brotes verdes y congreso de los imputados”. La gente dio rienda suelta a la carcajada como expresión del mejor agradecimiento por dar una oportunidad para medirse con risas ante las cosas serias.

La primera jornada de Mueca enteramente en la calle da paso este sábado a una agenda de más de doce horas que despliega todas las propuestas del festival, en la que todo en la ciudad se convierte en escenario de una acción artística diferente: escaparates, calles temáticas, plazas… al servicio del teatro, el circo, la música y la danza.

 MUECA 8mayo-4