Llegó el día grande y nos dejó un magnífico recuerdo. Miles y miles de personas en la calle con gesto de alegría y ganas de compartir. Los cargadores, los marinos, los portuenses en suma profesaron un año más ese amor eterno a la Virgen a la que acompañamos con la alegría de un reencuentro largamente esperado.

La Virgen y San Telmo peregrinaron en volandas por tierra y por mar y como cada año la tradición se consolidó un poquito más, esta vez libres afortunadamente de pistolas de agua y otras actitudes que no nos son propias.

Nuestras gentes olvidaron por un día sus problemas y se sumergieron en la celebración y en las aguas de nuestro muelle. Ha sido un días grande y lo hemos hecho entre todos. Les dejamos con una serie espectacular de imágenes de nuestro compañero Moisés Pérez a modo de memoria gráfica de una jornada que fue como siempre muy especial.

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