La formación considera que el gobierno municipal y Costas han hecho oídos sordos a las advertencias de los vecinos y del Grupo Mixto

En una nota informativa la Asamblea Ciudadana Portuense muestra su apoyo y solidaridad a las familias de la calle Tegueste, y acusa al grupo de gobierno municipal (CC-PP) y a la Dirección General de Costas “de actuar negligentemente por hacer oídos sordos a las advertencias que los vecinos y algunos grupos políticos de la oposición han venido lanzando desde hace años sobre el peligro de desplome de la calle”.

Para la Asamblea Ciudadana, “es significativo que el gobierno local sólo haya actuado recientemente, a pocos meses de las elecciones, a pesar de que desde septiembre de 2011 el concejal Jonás González y el resto de integrantes del Grupo Mixto municipal (VxP-IU) han reclamado la realización de un estudio urgente sobre el estado de las rocas y piedras del Callado de la Vinagrera y del acantilado”.

En la nota se recuerda que “han sido continuas las iniciativas impulsadas por el Grupo Mixto para exigir al grupo de gobierno que pusiera soluciones al problema, sin obtener respuesta. En mayo de 2013, IU llevó el asunto al Congreso de los Diputados, en Madrid. El Congreso respondió que no entraba en el marco de sus competencias, pero dejó claro que en el año 2011 había instado tanto al Servicio Provincial como al Ayuntamiento de Puerto de la Cruz a que analizaran la estabilidad del acantilado, paseo e inmuebles y procedieran a adoptar las medidas más adecuadas para garantizar la seguridad de personas y viviendas. El gobierno municipal, sin embargo, no ha empezado a impulsar hasta hace apenas un mes, cuando el problema se había agravado ya notablemente”.

La Asamblea Ciudadana considera que “la negligencia del grupo de gobierno municipal y de Costas en este asunto ha sido manifiesta, y espera que se asuman responsabilidades por lo que ha pasado”. La formación sostiene que, si se hubiera actuado a tiempo, cuando comenzaron las denuncias, no se habría llegado a esta situación. En este sentido señala que se habría podido reforzar el acantilado, o bien se habría buscado una alternativa construyendo viviendas en Punta Brava para que los vecinos desalojados no tuvieran que abandonar su barrio”.