El programa de Mueca este domingo concentra en las últimas horas del festival propuestas de circo, música, danza contemporánea y teatro. Nidos, el espectáculo de teatro para bebés de la compañía Teloncillo, se presenta de 11.30 a 12.00 horas, en el Espacio Mutua Tinerfeña-Agustinos, que luce el cartel de “todo vendido” desde este sábado. El circo se presenta en esta jornada de clausura con tres intervenciones inspiradas en una fórmula fulminante: la resultante de la combinación entre descaro, humor, participación del público y algunos destellos de ternura.

Se trata de las intervenciones de Eddy Eighty, con su circo salpicado de una banda sonora inspirada en la música de los años 80, The power of the 80’s (Espacio Binter-Muelle, a las 11.30); de Ganso&Cía, creador de un personaje singular, un seductor entusiasta, un idiota experto en una exhibición de habilidades inútiles en la comedia visual Walkman (en el mismo espacio a las 13.00); y de Yiyolo Stratto (Espacio Loro Parque-Plaza de Europa, 11.30), un pícaro, un granuja, un payaso irreverente al que le encanta jugar con el público en su espectáculo Comedy Show.

La danza contemporánea es una de las protagonistas de la agenda de este domingo en Mueca. Es el contenido de las intervenciones que se desarrollan en las Plazas Solidarias. El lema de La cultura responsable inspira en estos espacios una combinación de arte y acciones de voluntariado para ayudar a financiar proyectos sociales. En la plaza de la Iglesia, la bailarina Carmen Macías profundiza en la fuerza de la Naturaleza con la pieza de danza contemporánea Preludio (11.00 horas); mientras que la bailarina María Toledo presenta en Umbral, un elemento arquitectónico tradicional que impulsa una relación recíproca entre la arquitectura y la danza en la plaza de Víctor Pérez, 12.00). El hip hop se instala en la plaza del Charco (13.00), con la representación de Daniel Morales Aún no, en la que se expresa sobre el papel del arte en una sociedad decadente.

Finalmente, la plaza Benito Pérez Galdós–La Placeta, al final de la calle Mequinez (09.00– 14.00), convierte a la música en protagonista absoluta de la intervención de Asociación de Amigos de la Escuela de Música de Puerto de la Cruz, que intervendrá con actuaciones musicales con la intervención de profesores y alumnos de la Escuela para animar un mercadillo de arte destinado a ayudar a sufragar los gastos de matrícula y mensualidades de aquellos ciudadanos portuenses que aspiran a acceder a dicha escuela pero que no cuentan con suficientes recursos económicos.

Danza, música, literatura y creación son también las protagonistas de las calles temáticas, respectivamente, calles del Movimiento, de la Música, de la Palabra y Creativa. En la Calle del Movimiento (Agustín de Betancourt), el baile es denominador común: hip hop, flamenco, funky, salsa, breakdance,… Un espacio que invita a todos los públicos a mover el cuerpo y expresar sentimientos y emociones. Todo ello con la colaboración de experimentados artistas y tutores de baile: eLe.Be.Studio (11.00 – 14.00); Enbe Danza Teatro (12.00 – 13.00) y Yorkwerz (Street Dance, 13.00 – 14.00).

La música es el eje de las acciones de la calle San Juan. Jóvenes músicos que se inician en este arte cobran protagonismo a ras de calle para ofrecer sonidos diversos y personales. Las actuaciones programadas incluyen a la Orquesta Infantil de Violines de La Vera (11.00 – 12.00), Particella (11.30 – 12.30), Improviçao (12.00 – 13.00) y Tango para cinco (13.00 – 14.00). Además, un recorrido musical une esta calle con la calle Creativa (Mequinez), a cargo de Batucada Guaraní (11.00 – 12.00 horas).

La Calle Mequinez se convierte en un espacio artístico polifacético donde se combina tradición y modernismo. Artesanos, músicas, palabras que cuentan historias propias, magia y clown. Un espacio urbano remodelado en el viejo barrio emblemático se adapta para impulsar la creatividad y renovar la vida de la zona. La programación de este domingo incluye música, con Año Salvaje (11.00 – 12.00), marionetas con Totoro Teatro (12.00 – 13.00) y el espectáculo de música-clown Concerto in cierto (13.00 – 14.00).

A partir de las 14.00, el festival cede su protagonismo a una ciudad tan exhausta como feliz y a unos visitantes que aún pueden consumir unas horas de disfrute de la primavera en domingo, para volver a sus casas con la inspiración y la emoción, a la espera de una próxima edición dentro de un año.


EXPERIENCIAS HERMANAS

“Cuando un pueblo, una ciudad quieren algo, eso no se puede detener y eso es una de las cosas que más nos llama la atención de Mueca”, aseguró este sábado en Puerto de la Cruz Norka Chiapuso, responsable de la programación de Artes Escénicas y Música del Patronato Municipal de Cultura de San Sebastián con gran experiencia en gestión cultural de las artes escénicas y director artístico de la feria de artes escénicas de la ciudad vasca, dFeria. Chiapuso forma parte del grupo de invitados que se encuentran en esta edición del Festival Internacional de Arte en la Calle de Puerto de la Cruz con motivo de la celebración de una de las sesiones semestrales de la Red Eurolatinoamericana de Artes Escénicas (Redelae). la tercera que se celebra desde su fundación en 2013.

“Estamos disfrutando muchísimo e impresionados con la organización que tienen, con la manera en la que la ciudad se dispone, se instala en la fiesta del festival Mueca. Creemos que es una de las misiones del arte, transformar las realidades”, puntualiza la mexicana Raquel Araújo, directora artística de Casa Teatro de la Rendija, que organiza el Festival de Teatro de la Rendija, en la ciudad de Mérida (Yucatán). “Este hermanamiento con Mueca nos encanta porque una de las cosas que nos importa es impulsar justamente el teatro de calle en nuestra ciudad y nuestra región de México”, donde esta modalidad del trabajo escénico se encuentra en estado naciente. “Estamos aprendiendo muchísimo de todo el equipo, estamos viendo obras, conociendo grupos, ampliando relaciones”, dice Araújo.

En paralelo, casi con la misma capacidad para maravillarse ante lo nuevo que manifiestan Chiapuso, Araújo y otros invitados de Redelae, el público de Mueca vuelve a entregarse a su festival con un recorrido en un perímetro esta vez más amplio, que lleva desde el Lago Martiánez hasta el fondo de la calle Mequinez.

El territorio del festival es un catálogo de lo más diverso de las artes escénicas, un amplísimo inventario de la imaginación al servicio del júbilo y la participación. Mueca deja en la retina las más profundas imágenes, experiencias que calan en el corazón del público y que, por ese motivo, dejan huella, según expresa la bailarina colombiana Carolina Ramírez, que, suspendida en el aire o reptando sobre la tierra de los jardines de la plaza de la iglesia, recrea el movimiento de los animales como una forma de llamar la atención sobre el necesario y poderoso vínculo con la naturaleza.