El Ayuntamiento refuerza los controles tras una aceleración del proceso de deterioro

El Ayuntamiento del Puerto de la Cruz ha aumentado y reforzado los controles en la calle Tegueste de Punta Brava, debido a una aceleración del proceso de deterioro de la zona afectada por las grietas.

La alcaldesa del Puerto de la Cruz, Sandra Rodríguez, y técnicos de Urbanismo y la empresa responsable del estudio geológico del acantilado, visitaron este mediodía la zona afectada para realizar nuevas mediciones y obtener imágenes de las grietas, además de la composición de los materiales y profundidad, entre otros datos.

Rodríguez señaló: “Debemos permanecer tranquilos. Los técnicos realizan un seguimiento diario de toda la zona, incluso varias veces al día, para ir detectando cualquier tipo de anomalía. Trabajamos con expertos para determinar el origen, si bien lo complicado es detectar y calcular el tamaño de las cavidades que no se encuentran visibles a simple vista”, explicó Sandra Rodríguez.

La alcaldesa ha mantenido reuniones con los vecinos, informándoles de las novedades que se van produciendo. Anunció un nuevo encuentro con el equipo de geólogos y geofísicos esta misma semana a tenor del aceleramiento producido en las últimas horas.

CALLE TEGUESTE 12-05-2015“Las medidas adoptadas desde el pasado mes de marzo buscan el garantizar la integridad de las personas y sus bienes, por lo que solicitamos la colaboración de todos y cada uno de los ciudadanos”, destacó la alcaldesa.

La vía quedó, el pasado 4 de mayo, totalmente cerrada al paso de peatones, con la colocación de nuevos instrumentos de cierre, mientras que se esperan los resultados de los últimos informes realizados por la compañía especializada y contratada por emergencia, INTERRA, INGENIERÍA Y RECURSOS S.L.U.

Según los datos previos sobre el origen del hundimiento de la vía, se debe a dos acciones naturales. Por un lado el movimiento natural del propio acantilado, a lo que se une la creación de nuevas cavidades generadas por la acción del mar, que han terminado por ceder debido a la erosión.

En el caso de las cavidades, estas deben detectarse con instrumentación especial ya que la gran mayoría de las mismas no son visibles a simple vista, o se encuentran bajo el nivel del mar.

En la zona de rotura de las olas también se puede apreciar material rocoso nuevo, fácilmente identificable debido a sus laterales no redondeados, ya que no han permanecido expuestos durante un tiempo a la acción del mar.