6 julio, 2022

Hoy se enraman los chorros

Confeccionando enrame_de_Las_Maretas_Foto_Jos_Mesa

Este viernes los portuenses, como cada año por estas fechas, se preparan para la llegada del solsticio de verano, las celebraciones de San Juan y de manera particular, en nuestra ciudad, con el tradicional enrame de los chorros. Una costumbre que habla de la prosperidad nutricia del agua, rememorando otros tiempos donde el agua para el consumo humano y la higiene había que obtenerla directamente de las fuentes naturales.  Enramar los chorros es un signo de reconocimiento al progreso, de la llegada de la fecundidad del líquido elemento.

Será mañana sábado cuando aparezcan terminados con la decoración habitual con motivos naturales como flores, frutas y verduras. Como en años anteriores serán los chorros del Durazno, Las Maretas, Mequínez, el Muelle, Cupido, Las Cabezas y el más conocido del chorro Cuaco, quienes representen a tantos otros que surgieron en la historia de nuestra ciudad.

A continuación te ofrecemos algunos datos interesantes acerca del origen de algunos de los chorros más significativos y que forman parte de esta conmemoración portuense.


Chorro de las Cabezas

Fue inaugurado el 8 de octubre de 1851 por el que entonces era alcalde de la ciudad, José Agustín Álvarez Rixo, quien también fue autor de la inscripción. En aquellos tiempos fue una importante obra para la ciudad.

Chorro Cuaco_Foto_Jos_Mesa
Chorro Cuaco

Antes de la conquista de Tenerife, la fuente de Martiánez era de donde saciaban su sed los guanches que habitaban lo que hoy es Puerto de la Cruz. Así continuó por muchos años y las mujeres y hombres jóvenes aprovechaban tanto al amanecer como a la caída del sol para subir la empinada y sinuosa vereda que conducía al acantilado. El agua se cargaba en cántaros de barro y en medios barriles y había que trasladarla a pie hasta cada casa. Una tarea sacrificada que terminó cuando se inaugura el Chorro de Cuaco (Calle Valois) que acercaba el agua de la fuente de Martiánez al vecindario del Puerto.


Chorro de Cupido

Este chorro es el más viejo de los chorros públicos de Puerto de la Cruz. Primeramente el agua caía libremente en un pequeño estanque situado en dicha calle Cupido pero después de casi setenta años en 1854 dicho estanquillo fue derribado y se situó el chorro empotrado en la pared, utilizándose piedra desmontada del campanario del Convento de Santo Domingo para enmarcar la obra.


Chorro del Muelle

Es a buen seguro el chorro más visible y conocido de nuestra ciudad. En él nuestros pescadores llenaban sus garrafas antes de salir a la mar y surtió de agua a toda la zona centro de la ciudad y de modo particular a la Ranilla. Ya que Álvarez Rixo no se hace mención a él en los anales se estima que es posterior a 1880.


Chorro de Mequinez

Destacar que en 1839 se terminó de construir la atarjea de las llamadas Aguas del rey. De los abundantes manantiales próximos a la Rambla de Castro llegaron las anheladas aguas que paliaron la sed durante las frecuentes sequías. Atravesando riscos, rompiendo piedras y salvando desniveles, cabuqueros y peones abrieron paso al agua que procedía de aquel paraje. Fueron unas obras lentas y costosas para el vecindario.

Luego se construyeron atarjeas menores que repartieron el agua de abasto llegando una a la plaza de la Parroquia y desde ahí hasta el muelle y otra viene hasta la Ranilla donde se construye un lavadero. Más tarde tres chorros alumbraban las Aguas del Rey a lo largo de Mequinez.

Fotos José Mesa (Mataparda)

Chorros de_las_Cabezas

Niños jugando en el Chorro de Las Cabezas (principios del siglo XX) 

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